Confianza. Una palabra muy necesaria en estos tiempos de pandemia, no solo para los clientes sino también, para las empresas. Pero ¿Cómo nos la ganamos?
De hecho, en el último año ha resultado un poco complejo obtenerla, pero la respuesta tácita podría ser, “haciendo las cosas bien”. Sin embargo, desde una perspectiva empresarial, deberíamos inferir que lograríamos ganar confianza siendo consecuentes con nuestros valores como empresa; ser responsables con nuestras políticas comerciales y de atención al cliente y, por su puesto, promover un desarrollo sostenible no solo para la organización sino para sus grupos de interés.
Atravesamos un momento donde ya no solo basta pensar en tener una adecuada campaña de Marketing de contenidos -para las grandes- o pensar en crear contenido digital -para las PYMES-. Hoy el contexto nos exige ser disruptivos y repensar; posicionar más nuestros valores y demostrar “empatía” con nuestros stakeholders. Y en esa línea, la comunicación es vital para conseguirlo. Lo que representamos como negocio, no solo debe quedar en la web o en una descripción en Social Media, sino que debemos escalar al siguiente peldaño y hablamos de demostrarlo, es decir, trabajar por cumplir las expectativas que creamos en nuestros grupos de interés.
La confianza es un elemento fundamental en la construcción de la reputación. Si no creamos vínculos asertivos con nuestros stakeholders a través de la distribución de nuestra página web, de una pasarela de pago, del chabot, del delivery, del tiempo de espera ante una pregunta o reclamo, en resumen, crear una experiencia favorable que implica ponernos en los zapatos, por ejemplo, de nuestros clientes. Y es que cada vez más la opinión pública está ávida de soluciones y ser escuchada. Actualmente el contexto obliga a los negocios a trabajar de manera sostenible, solo así podremos seguir en el mercado. Sin embargo, una empresa que hace oídos sordos o es ciega ante la realidad que se vive, su trayectoria está encaminada a su desaparición.
Por eso, fortalece tu comunicación, promueve tus valores, sé responsable y sostenible, así tendrás una buena reputación que es un valor intangible, que solo se logra con la «confianza» que te la otorga una conexión eficaz, un buen producto o servicio, una recomendación. Donde la veracidad, la responsabilidad, el compromiso son algunos elementos adicionales para consumarla. Si estos NO están, hay que ser conscientes que, debido a la pandemia, existe una mayor competencia. Por ende, la empresa debe trabajar para conseguir estas palabras tan mentadas. Además, es aquí donde los reclamos, las quejas, son elementos de cambio, «oportunidades de mejora» que debemos valorar para construir confianza y así lograr la ansiada reputación. La marca se fortalece de las buenas acciones que realiza la empresa, no solo expendiendo buenos productos o servicios, sino también, brindando un excelente journey en el cual el delivery y la post venta también son hitos vitales que muchas organizaciones deben tomar en cuenta. Sí queremos un ecosistema empresarial sostenible y que destaque en la región, es imperativo que los negocios de toda envergadura tengan en claro los pains de sus grupos de interés y darles una solución, generando así también más oportunidades laborales y evidentemente como una consecuencia elemental, la «confianza» la cual será una moneda de cambio donde todos saldremos beneficiados, empresa, sociedad y también el mismo estado.
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